Pues sí, no se qué encuentro en él, sólo se que me encanta. Lo veo por la calle, con esa jodida chaqueta de cuero negra que tanto me gusta. El pelo... oscuro, castaño oscuro, casi negro o ¿es negro del todo?; los ojos, claros, verdes o azules aguamarina; clarísimos, fríos, sugerentes, no sé, tiene algo... algo distinto, especial. Se enciende un cigarro, aspira el humo, cierra los párpados en una especie de disfrute personal. Parece que lo está besando, joder. Un ligero momento de éxtasis. Deja caer la cabeza hacia atrás y suelta todo el aire, una bocanada de gris con olor a maría. No llega al los 17. Le da al ácido, a las pastillas, a la cocaína, a los antidepresivos; le da a todo. Lo sé, pero, qué coño más da, sigue siendo jodidamente perfecto.Se ríe, habla con los amigos, saca un par de cigarros más mientras están apoyados encima de un coche. Suenan los Pistols de fondo, ¿Holiday in the sun? ¿Anarchy in the UK? No descartaría algo de Pink Floyd. Tiene una sonrisa, una especie de mueca entre la prepotencia y el colocón; con la mirada penetrante, descifradora, matemática, curiosa, atenta; misteriosa, en conclusión. Si te lo cruzases por la calle, te arrojarías a la otra acera con tal de no pasar con la cabeza gacha al colisionar contra su hombro...
Yo me dejaría chocar. C






